El talón libre, la cubierta de teca.
Las colecciones de mules: Portofino, Amalfi y Croco.

Un café en la mesa. La luz aún tenue, el día aún todo por escribir.

El hielo en el vaso. La camisa abierta un botón. No hace falta nada más.

Tonos claros, tejidos que respiran. La tarde transcurre sin prisa.

Negro sobre negro. La elegancia se mide en detalles, no en decibelios.